Túnez: Rutas a la Carta

Si necesitas algo diferente o especial, si tienes un sueño, nosotros te ayudamos a hacerlo realidad. Túnez ofrece al viajero dicha posibilidad y no nos podemos permitir el lujo de desaprovecharla.

  • Podemos crear tus rutas con un centro de interés personal. Dicho centro de interés puede ser transversal durante toda la ruta o temporal en el momento que desees.
  • Los lugares a visitar los decides tú.
  • Puedes escoger la categoria del alojamiento
  • ¿Quieres que el transporte sea exclusivo y privado?
  • ¿De cuántos días dispones?
  • ¿Necesitas una presentación previa al viaje?
  • Guías locales con el idioma que prefieras
  • ¿Qué tipo de pensión deseas? (sólo desayuno, media pensión o pensión completa)
  • ¿Quieres que alguien te acompañe desde tu ciudad de origen?
  • ¿Algún extra o detalle especial?

¿Prefieres viajes programados?

>

¿Por qué nosotros?

>

Planificamos tu viaje perfecto

 

SUGERENCIAS

En la zona del norte del país, sobre todo de la costa oriental y septentrional, la flora es de tipo mediterráneo. Entre las muchas y llamativas plantas subtropicales se encuentran hibiscos, buganvillas, aromáticos jazmines, cítricos, olivos y vides.
En la sierra norte de Kroumir, prevalecen bellos bosques poblados en los que crecen los redondos alcornoques y las grandes encinas, mientras que en la zona de Mogod, crecen plantas típicas del maquís como los helechos, los brezos y las retamas.
En la zona de Tabarka predominan los bosques con árboles variados como dules, álamos, sauces y helechos. En las regiones altas del Atlas dominan sobretodo los enebros y los pinos de Alepo.
En la zona cercana a la capital y hacia el sur, hasta Nabeul y Hammamet, en Cabo Bueno, predomina la variada y llamativa flora de cultivo como jazmines, magnolias, geranios, viñedos, naranjos y limoneros.
En la zona central, conocida como el Sahel, las bonitas palmeras datileras son la imagen dominante.

En la zona más occidental, hacia la frontera con Argelia, predominan los valles cultivados de esparto, mientras que en las regiones aledañas a Monastir y Sousse, los hibiscus, geranios, jazmines y olivos.
En la zona sur, que comprende desde la región de Gafsa hasta las fronteras con Libia y Argelia, el desierto comienza a hacer acto de presencia. En la Isla de Djerba se pueden contemplar palmeras y una gran variedad de árboles entre los que se encuentran olivos, higos, granados, algarrobos, manzanos y melocotoneros.
En Gabes se pueden admirar las hermosas y diversas flores todas ellas propias de las arenas, de las dunas o de los lechos arcillosos de los ríos.
Hacia el sur de Chott El Djerid se encuentran algunas plantas propias de las altas mesetas del Serif. En la zona desértica, predominan las dunas sin ningún tipo de vegetación.

En cuanto a la fauna tunecina, las especies de gran tamaño como los leones del Atlas, panteras, avestruces, antílopes oryx, carneros salvajes o elefantes se han extinguido hace mucho tiempo. En cuanto a las especies de guepardos, hienas rayadas, ciervos de Berbería y búfalos se encuentran reducidos a unos cuantos ejemplares y bajo estricta protección del Gobierno tunecino.
En la zona norte en Tabarka y la Sierra de Kroumir habitan jabalíes, zorros, liebres, chacales y gatos salvajes. En Nabeul y Hammamet hay distintas especies de zorros, chacales, liebres, codornices y jabalíes.

Por el contrario, en las regiones meridionales, zonas desérticas o predesérticas, habitan fenec, gerbos del desierto, temidos escorpiones, peligrosas víboras cornudas, numerosas especies de serpientes y zorreigs, al que temen especialmente los nómadas, y los camaleones. En cuanto al famoso mono magot, sólo puede verse en los chotts meridionales.
Una de las especies más características y apreciadas por los tunecinos es el dromedario, introducido desde Asia hace más de 1.500 años. Este animal se ha adaptado perfectamente al medio y es sin duda, un ejemplar fundamental en la cultura del desierto, ya que la existencia de los nómadas, por otra parte cada vez más reducida, depende en buena parte de ellos. De esta especie se aprovecha la piel, la grasa, el agua, los excrementos para el fuego y la construcción de las chozas, la leche y la carne, además de ser un inmejorable medio de transporte para atravesar los áridos desiertos.

Sin embargo, lo más interesante de Túnez es su ornitofauna, ya que en este país hay más de 400 especies de aves. En los lagos hay multitud de anátidas, limícolas, flamencos y estorninos, que en primavera crían en las áreas meridionales de los chott. Cabo Bueno acoge una gran riqueza de pájaros diversos como ratoneros y halcones. Mientras que las garcetas, los chorlitejos patinegros, los tarros blancos y las gaviotas, viven de manera permanente en Túnez. Las aves migratorias como las cigüeñas o las golondrinas pasan todo el invierno en el país. En la época de la migración los cielos tunecinos ofrecen un espectáculo impresionante con miles de aves volando hacia su nuevo destino.

Las cadenas montañosas que discurren en dirección nororiental pertenecen al sistema del Atlas, de reciente plegamiento y que desde Marruecos y a través de Argelia, continúa por Túnez, donde pierde altura de manera manifiesta. Sus estribaciones llegan hasta el Cabo Bon y al Hinterland del Golfo de Gabes. En poniente se eleva la montaña más alta del país, el Djebel Chamba, con 1.554 metros.

Las Cordilleras del Atlas se entremezclan con extensas mesetas esteparias que continúan hacia el interior del país en una estepa llana, donde aisladamente surgen algunos macizos montañosos como los de Djebel Orbata, con una altura de 1.165 metros, el Djebel Sidi con 1.029 metros y el Djebel Nara con 722 metros.

La costa septentrional se caracteriza claramente por los dos tipos de paisaje que en ella se pueden admirar. En la parte occidental la serranía, está cubierta de bosques, mientras que hacia el este, comunicándose con la región de las Colinas de Mogod, se despliega una zona más bien árida.

La costa oriental pertenece a la región de las estepas. El pueblo tunecino ha conseguido transformarla en fértiles campos.
Hacia el interior, la región se extiende desde Zaguán hasta el oasis de palmeras datileras de Zarzis, frente la Isla de Djerba. A diferencia del Sahel septentrional alrededor de Susa, la porción meridional que circunda Sfax, presenta un clima mucho más seco sometido ya a la influencia del Sahara.

En dirección este – oeste y desde el Golfo de Gabes hasta la frontera argelina se extiende la enorme región de los Chott, llamada lagos salados secos. El mayor de ellos es el Chott El Djerid, con una extensión de unos 5.000 kilómetros cuadrados seguido de Fejej y de Gharsa, situados en el oeste.

Como los chott son alimentados por los uadis, palabra de origen árabe que significa lo mismo río que torrente seco, llevan poco caudal de agua y nunca se llenan por completo. También hay que tener en cuenta que la intensa insolación estival provoca la evaporación del líquido, por lo que la superficie de estos lagos se cubre de gruesas cortezas de sal que tienen de 3 a 5 centímetros de espesor, lo que incita a dar un precioso paseo por la zona.

En Túnez existe una gran variedad de entretenimientos con los que disfrutar de cualquier momento de ocio de que se disponga.
Además de la típica música malouf, las variedades y exquisiteces gastronómicas, los espectáculos folklóricos, que suelen ser danzas al más puro estilo árabe y que se suelen ofrecer en la mayoría de los hoteles y en los festivales culturales de algunas ciudades, este país es uno de los lugares mas privilegiados para los amantes del deporte, sobre todo en las costas.

  • Golf: Para quienes disfrutan jugando al golf, en Túnez descubrirán un verdadero oasis para la práctica de este deporte. En sus campos nunca falta el sol, además de permanecer abiertos durante todo el año. Generalmente están situados en entornos de lujo y muy próximos a los complejos hoteleros, por lo que siempre se cae en la tentación de aprender o perfeccionar la técnica. Entre los campos más importantes se encuentran el Golf de El Kantaoui en Port El Kantaoui, situado cerca de Susa, un esplendoroso campo para jugadores de todas las categorías. El Golf de Monastir en la Route de Ouardanine, situado entre colinas, valles y lagunas con un excelente trazado, según los más experimentados.
  • El Golf de Hammamet, que se caracteriza por las amplias veredas que conducen a sus greens, además de contar con obstáculos de agua ubicados estratégicamente. El Golf de Soukra, muy próximo a Túnez, cubierto de eucaliptos centenarios, es un cuidado oasis de vegetación. El Golf de Citrus, con encantadores lagos y muy cercano a las playas de Hammamet, el Golf de Tabarka, uno de los mejores del país, escondido entre verdes bosques y con el mar al fondo. El Golf de Dkhila en Monastir, ubicado en el oasis-palmeral…
  • Además puede practicar otros deportes como tenis, ya que los hoteles suelen tener pistas y la natación en las costas y piscinas del país.
  • Deportes Acuáticos: En Túnez se puede disfrutar con una gran cantidad de actividades acuáticas, como son el vuelo a vela, que se practica sobretodo en el Yébel Rassas, a 25 kilómetros de Túnez, donde todos los planeadores e instructores están siempre a disposición de los visitantes, el windsurf, el esquí náutico o la vela, practicados todos ellos en las costas de Bizerte, Hammam, Korba, Hammamet, Sousse, Zarzis y en la Isla de Djerba. Aunque no se posea un equipo, siempre encontrará un lugar en el que alquilar y monitores dispuestos a ayudar a los principiantes.
  • Otra de las actividades más practicadas es el buceo, sobre todo en las fascinantes y espectaculares zonas de coral en Tabarka, en la maravillosa Isla Djerba, el Mar Mediterráneo o más modestamente, en el Golfo de Gabes. En algunos lugares, se puede practicar la pesca submarina, siempre que cuente con los permisos debidos. De lo contrario, habrá que conformarse con un paseo en compañía de los siempre amables pescadores tunecinos a bordo de sus barcas para presenciar la pesca diaria.
  • Si no se desea practicar ningún deporte nada mejor que relajarse tumbándose al sol en las maravillosas playas tunecinas de arenas blancas y aguas cálidas y cristalinas.
  • Si visita el sur del país, le recomendamos que realice una excitante travesía en vehículo todo terreno por dunas y caminos del desierto o bien, alguna de las atractivas excursiones a lomos de un dromedario.
  • Para quienes busquen otro tipo de entretenimiento, nada mejor que pasear por los zocos y beber una buena taza de té con menta mientras se deleita contemplando el discurrir y quehacer de los habitantes de Túnez y charla con ellos, o realizar alguna visita a los diversos e interesantes museos del país.
  • Si prefiere actividades más serenas nada mejor que visitar alguno de los balnearios de aguas termo minerales en los que disfrutar relajadamente.
  • Las estaciones termales más importantes de Túnez son las situadas en Korbous y Hammam. También puede disfrutar con un buen baño turco o Hammam, donde además, puede apreciar la vida y costumbres del pueblo tunecino.